Archivo | Lugares por descubrir… RSS for this section

Lugares por descubrir: Trocadero Playa

Siempre me he considerado poco fan de Marbella City… Está claro que mi conocimiento de la zona era escaso, para afirmar con tanta contundencia que “no me gustaba Marbella”. Yo siempre he sido así. Me dejaba llevar por los prejuicios de: “mucho guiri”, “ambiente marbellí”, “gente estirada y hortera de la vida”…

Desde que tengo un vínculo más cercano con Marbella, me doy cuenta de que es mundo de posibilidades, que te atrae y estoy deseando descubrir más y más. Una de mis mejores amigas vive aquí y ella siempre me descubre lugares espectaculares. El último fue el lunes noche. Ya lo tenía fichado por mi lectura compulsiva de egobloggers, Eugenia Silva cada vez que viene por Marbella se deja fotografiar en Trocadero Playa. Claro está que con ella todo sitio parece lo más, pero éste realmente lo es. Así que me dejé a la pobre NSN vestida de ibicenca creyendo que se venía de salida, pobre mía como se agarraba a mi vestido, normal, ella sabe diferenciar lo bueno. Luego se conformó y se lo pasó en grande con la avita.

El lunes tenía mucho que celebrar, mi reencuentro con mis dos chicas rubias, que hacia muchos meses que no las veía, nuestros cumpleaños con el consecuente intercambio de regalos… ¡Me encanta ese momento! Y además el lunes era una de esas fechas señaladas en el calendario parejil en las que no tienes más remedio que echarle perejil a la vida… 9 años con el PNSN. 9 años hacía el lunes por la noche de nuestro primer día de “salir juntos”. En aquellos maravillosos años aún se estilaba lo de pedir salir, así que ese día recogí al PNSN en mi bólido blanco de entonces y nos plantamos en un chiringuito playero de esos super molones del momento, donde te sentabas en puf sobre la arena a tomar una piña colada. Allí nos dimos nuestro primer beso de amor (que no el primero de pasión) y comenzó nuestro idilio.

El Trocadero Playa es un lugar especial. Madera, velas encendidas, palmeras, arena, vistas al mar y un trato de esos que no es tan normal encontrar. Una carta muy variada, donde puedes comer pescado, carnes, risotto, pastas o los deliciosos arroces que son seña de identidad. Nosotros comenzamos con un steak tartar (que no estaba demasiado allá), una ensalada (con una salsa exquisita) y unas croquetas. Continuamos con rissoto de erizo, pasta con verduras y ternera, filete de atún y pincho de cordero.

*El espacio se ambienta con velas, así que había poca luz para fotos Iphoneras… Así que pinchad aquí para ver más.

Conversaciones del presente y del pasado, y como no del futuro se iban enlazando en una noche especial. Y así llegamos a los postres. Ir allí y no pedir el Tiramisu es delito. Para no desplazarnos y pensando en que la noche, pese a mis ganas, no podía alargarse demasiado por una pequeña alarma nocturna de ojos rasgados a la que ya le tenemos cariño, nos quedamos en el mismo sitio, en la misma mesa para cerrar la velada con unos GTs, como no podía ser de otra manera. En Marbella, como en otros lugares de la Costa del Sol, hay un microclima, por la mañana puedes tener 30 grados, perfectos para disfrutar de un día de playa con arena dorada y por la noche pasar a unos 23 grados, así que si vas al Trocadero Playa de cena lo mejor es que no vayas muy escotada o que pidas un pareo, como hicimos nosotras. Pareos de colores para estar super a gusto en el momento copas.

En aquellos maravillosos años mi amiga marbellí y yo eramos como clones, sin tener parentezco genético.Tantas horas de clase, de llamadas telefónicas y de juergas nocturnas habían hecho que nos mimetizáramos al punto que la gente (un poco miope) nos decía si eramos hermanas/ primas. Vestíamos igual, nos peinábamos igual y, por supuesto, decíamos las mismas chorradas y coletillas. Ahora ese parecido razonable no puede haberse alejado más de la realidad. Pero, allá que nos plantamos las dos, sin saberlo, con una casualidad de la vida de color flúor. Todo un suspiro de amor es esta cartera de Uterqüe, ella en limón y yo en coral. A cual más bonita.

* El color es más limón, aquí se ve muy verde.

Ahora dejo Marbella atrás, esperando la próxima ocasión para seguir descubriendo lugares, uno de ellos podría ser el nuevo de este grupo: Trocadero Arena. Y es que esto es vida.

La niña sin nombre, que se codea con la jet marbellí.

Anuncios

Lugares por descubrir: Soufflé je t’aime

Hace 4 años fuí a París… No sé cómo pude vivir 26 años sin conocer París… Pero por fin lo descubrí. Y nunca pensé que me atraparía tanto. Tengo grabados en mi retina momentos súper especiales de una ciudad que parece irreal. Ni el frío invernal, ni los cientos de kilómetros que andamos para aprovechar al máximo los días ensombrencieron el espectáculo de sus calles, sus edificios, su atmósfera… Me enamoré sin duda de París. Para mí la imagen que resume todo lo que sentí es ésta. Parece un fotograma de una película de los años 20. Pero es real, de hace apenas 4 años. Encontrarte con una escena así sólo puede ocurrirte allí.

El encanto de sus brasseries, del estilo de las parisinas y de sus viviendas, encuentra su máxima expresión en Le Marais… La próxima vez que vaya, espero que haya próxima per favore… pienso pasarme los días paseando, recorriendo las calles estrechas de este barrio de ensueño, mirando sus escaparates imposibles, cuidados hasta el más mínimo detalle, obras de arte efímeras, que te atrapan y te llevan como arrastrada por una fuerza visual indescriptible a su interior. Aunque luego entres y tal como entres, salgas, porque sí, es bastante caro todo. Pero te imaginas comprándotelo todo y con eso basta (¿o no?).

Hace unas semanas me dejé llevar por ese espíritu de descubrir lugares con encanto y llegué a una pequeña tiendecita con una fachada que enamora, porque mantiene la estructura del edificio intacta, con dos escaparates alargados, que te atrapan hacia adentro, como esas tiendas parisinas que tengo clavadas en mi memoria. Ahí estaba Soufflé, una de esas tiendas de cosas bonitas con las que siempre sueño despierta… Dar portazo al mundo de la publicidad y crear un espacio íntimo lleno de prendas únicas, elegidas con cariño, complementos especiales, que te hacen sentir distinta, detalles para ti, para regalar, una estantería llena de washi tape, de troqueladoras preciosas, de papeles imposibles, de telas soñadas y dos percheros laterales con vestidos delicados, que te sientan bien con sólo mirarlos. Todo esto es lo que te tiene guardado este lugar mágico y mucho más…

Así es Souffé, un suspiro de amor en sí mismo. Y su dueña, una chica encantadora, que encuentras al final de la tienda, detrás de su Imac, periodista de vocación y amante de las cosas bonitas y del washi tape… Soñadora y aunque ella diga que no, una valiente que ha decidido hacer realidad su sueño.

En mi visita no pude evitar hacerme con una de sus preciosas telas adhesivas y un poco de washi fucsia.

*Fotos de Soufflé.

No dejéis de haceros fan de su página de facebook aquí, para estar al día de todas las novedades que llegan. Porque además tienen tienda online. ¿Es maravilloso o no? Y hacen ofertas especiales, regalos, descuentos… Y algo que me súper encanta es que cada mes tienen un vestido especial que ofertan… Yo desde aquí imploro para que el vestido coral que es precioso, se ponga de descuento ya, me vendría genial para #lanochedechicasya #15J. Soufflé avísame y voy volando. Además están a 5 minutos de mi trabajo en c/ Padilla 33. 

¿Qué os ha parecido?

La niña sin nombre en facebook.

Lugares por descubrir: Mapas y compañía. Un rincón para el viajero…

Hoy La niña sin nombre viaja a su tierra de adopción, su tierra de sol y playa, donde viven muchas personas queridas por ella. Se pone su gabardina y sus gafas oscuras y se viste de amarillo y negro para descubrir un lugar en Málaga, muy muy Mammaproof, de la mano del Hada Madrina. Os va a encantar.

‘Mapas y compañía’ es un rincón donde perderse horas es cuestión de tiempo, el tiempo que tardas en entrar a este encantador negocio malagueño. Situado en calle Compañía y regentado por Cuqui Bravo, este local encierra la mejor y más amplia colección de globos terráqueos de toda Andalucía. Un sinfín de esferas y bolas del mundo traídos principalmente de Italia y EEUU cuelgan de sus techos y se reparten por las estanterías, vitrinas y cajoneras de madera antigua y artesanal, que decoran con un  exquisito gusto todo el espacio.

Mapas murales, topográficos, preparados para hacer rutas de senderismo entre otros inundan esta tienda referencia en su sector. Las mejores guías de viaje, novelas, libros curiosos, los últimos bets-sellers, objetos peculiares, brújulas, instrumentos antiguos de navegación, astrolabios -hechos a mano y que también se pueden adquirir en el museo del Louvre-, tinteros, plumas, escribanías, libretas y agendas de estampados y preciosos colores harán que no te puedas resistir a comprar algo.

Además de ser espacio oficial de Tintín, ‘Mapas y Compañía’ no se olvida de los más peques de la casa y nos ofrece una amplia colección de libros y juguetes didácticos con puzzles y composiciones que fascinan a niños y a padres, y por si fuera poco realizan actividades de cuentacuentos las mañanas de los sábados. Si pasas por Málaga no te olvides de visitarla, nunca defrauda, en constante movimiento siempre está a la vanguardia sorprendiéndote con nuevos objetos y detalles.

Una especie de maravillosa cápsula del tiempo.

Y lo mejor que podéis comprar muchas de sus maravillas en su tienda online, pinchando aquí.

La niña sin nombre en facebook.

Lugares por descubrir: Mi Japón sin washi

Hace ya mismo dos años, mi cochi (sí, nos llamamos cochis y no viene de cochinos…) y yo, antes de ser PNSN y MNSN hicimos el viaje de nuestras vidas… Aprovechando la excusa de la Luna de Miel dijimos pues cruzamos el charco y nos vamos… por ejemplo a: ¿Japón?

Hasta que no lo decidimos, mis conocimientos sobre el país del Sol Naciente se reducían a saber que era una isla, que los que la habitaban eran unos seres muy muy pequeñitos, con ojos rasgados, con algunos vicios como el manga, con una bandera con un punto rojo y con tradiciones ancestrales como las geishas y los samurais. Pero fue ir dándole forma al viaje e ir investigando o recuperando cosas que una había escuchado o leído para ir emocionándonos con la idea de vivir dos semanas en este espacio y tiempo lleno de sorpresas.

“¿Y por qué Japón?”. “¿A Japón? Sí, eran algunas de las preguntas que nos hacían muchos cuando nos preguntaban dónde ibamos de Luna de Miel. Lo que nos hizo saber que no era un viaje muy frecuente de recién casados. Pensando el por qué, desempolvé de la estantería el que creía culpable de mi obsesión dormida por viajar allí: un pequeño ensayo de tapas amarillas y gris, El elogio de la sombra. Si no lo habéis leído, no podéis dejar de hacerlo. O mejor… no lo leáis… Porque tendréis que ir sí o sí a Japón algún día… Su descripción de la sociedad y cultura oriental te atrae de una manera tal que ya no podrás escapar.

Así que comenzamos a programarlo. Un viaje que, tiempo después, no crees que hayas hecho, porque las sensaciones y emociones vividas en esta realidad lejana superan increiblemente la ficción.

Un país, como muchos han descrito, no voy a ser yo quien descubra nada nuevo, lleno de contrastes. Contraste entre la modernidad tecnológica y la tradición cultural más arraigada. Contraste entre la educación y amabilidad extrema y la individualidad solitaria más deprimente. Contraste entre las maravillosas geishas, escapadas de láminas pintadas de tinta sobre papel japonés y las jóvenes niponas ultra modernas, operadas hasta casi occidentalizarse; contraste entre las alturas de los rascacielos de Tokio y las casas tradicionales con tatami de Takayama, contraste entre el ruido de los coches o las salas de juegos y el silencio sepulcral de los templos de columnas rojas o las salas de té, contraste entre dulces preciosos y los sabores extraños de la soja y el té verde, contraste entre el civismo más extremo y el descontrol del vicio escondido…

Y entre esos contrastes vividos, suspiros de amor… Suspiros de amor por los papeles japoneses, por las tiendas de sellos, por los patrones coloristas, por una comida japonesa que va más allá del sushi y el sashimi, suspiros de amor por los packaging imposibles que lo envuelven todo, por las preciosas geishas, que no pueden mirarte a los ojos y mejor porque si no te enamorarías, por los paisajes que parecen pintados por Friedrich, por los almendros en flor, por sus olores… Suspiros de amor que se hacen más bellos desde la distancia de un país, donde sabes que no podrías vivir.

Pero, lo que no entiendo dos años después, lo que no me entra en la cabeza es dónde me dejé un suspiro de amor… que se convierte hoy en la razón de este post: ¿dónde estaba el washi tape? No lo conocía, quizás me topé con miles de ellos, de paquetitos cerrados por washis llenos de color y estampados imposibles y ni los miré, los pasé por alto como si no merecieran mi atención. Hubiera traído una maleta llena de ellos y hubiera sido, hace dos años, la dueña del washi en Madrid y alrededores. Todos hubieran sucumbido a mi hallazgo.

En mi baja maternal descubrí muchas cosas, entre ellas: el washi tape. Con el que me reencontré hace una semana en un precioso taller de Lanoa y Madresfera, en un espacio inimaginable como es Grey Elephant, donde su anfitriona Laura no puede hacerlo más especial. Le dimos uso a ese celo japonés que nos trae loquitas a todas. Fue una mañana estupenda, por el despliegue maravilloso de Diana, no podía haber cosas más bonitas para hacer nuestras obras: sellos, pegatinas, papeles, cintas, troqueladoras… y mucho mucho washi. Washi de color flúor, de rayas, de números, de flores, de topitos y de colores imposibles… Que yo, indecisa de mí, no sabía a por cuál lanzarme.

Teníamos tres objetivos:

1. Una tarjeta. Que ya os enseñé porque al día siguiente era el cumple del PNSN y quedé fenomenal.

2. Una cajita de craft para regalar en una ocasión especial with Love.

3. Y una lámina para el Día de la Madre. Este último objetivo fue el que más me gustó. La verdad que no lo tenía pensado. Llevaba un montón de fotos, que había cogido de una caja olvidada de casa minutos antes de salir. Pero con un poco de washi por aquí, un sello (sugerido por Noemi de megustamibarrio) y un Love me quedó este resultado, que hizo, sin quererlo, las delicias de mis compis.

Lo pasamos realmente bien, deseando repetirlo estoy. Porque a este taller que tanto recomiendo, se unió el poner cara, voz y mirada a las chicas blogueras con las que comparto mi día a día virtual, en especial a la madre del Gremlin y a Mónica de Madresfera, que me han apoyado tanto, desde un principio en esto de La niña sin nombre.

Desde aquel día La niña sin nombre no es la misma, ahora es una niña sin nombre pero con amor. Suspira de amor por un ser pequeñín pero entrañable, que washitapeado está aún más guapo, ¿o no os lo parece?

* Su boca de: “Mamá, no puedo con mi vida. Estoy in love por el Gremlin” lo dice todo ;). Pobre Critter, pero ante el amor…

Tendré que volver a Japón a por un poquito de washi ¿no? Mientras eso llega, Diana por favor ¡Queremos otro taller! Washiadicta me siento.

La niña sin nombre en facebook.

Lugares por descubrir: La NSN viajando a Canadá…

El jueves pasado viajamos a Canadá y tan sólo tardamos en llegar diez minutos. Abetos frondosos, ciervos preciosos de los que apetece achuchar, nieve por doquier, paisaje de montaña, olor a vegetación y hasta sonido de pájaros… para la presentación de la nueva tónica premium de Coca-Cola: Seagrams, marca que nace de los grandes lagos canadienses y en la que hemos estado trabajando muchos meses.

Esta atmósfera es la que creamos para la presentación a medios. Y La niña sin nombre quería compartirla con vosotros. Para que veáis un poco a qué dedica el tiempo la MNSN cuando no está escribiendo en este blog, achuchando a la NSN o durmiendo las pocas horas que duerme. Además este proyecto merece la pena compartirlo porque es realmente precioso.

Una vez que llegamos a Canadá la NSN se enamoró perdidamente de esta cosita achuchable. Una cabeza de peluche que ya mismo estará en su pequeño principado rosa…

* Yo creo que El Rey no las conoce y por eso le dar por irse de aventura…

* Si queréis una, entrad en buttlers.de. ¡¡Seguro que os encanta!!

Las jardineras, los centros llenos de aromas y verdes diseñados por The Workshop Flores terminaron de ambientar el espacio junto con las luces verdes, las hojas repartidas por el espacio y otros detalles que vais a ver por el paseo por Canadá al que os invito. Espero que os guste. Poneros el gorro y los guantes, no me os vayáis a resfriar…

* Qué chulo quedó el arbol lleno de tónicas y hojas Seagrams.

* Las tónicas creciendo de las jardineras de The Workshop Flores.

* Estos centros olían a tierra mojada y menta…

Y el lugar por descubrir de este post es precisamente el que se transformó en Canadá por unas horas: The Cocktail Room. Si sois amantes de la coctelería este es vuestro lugar: cursos, talleres, libros, todos los utensilios necesarios para un cóctel y un espacio con muchas posibilidades para eventos.

¿Nos tomamoos un Manhattan emulando a las chicas de Sexo en Nueva York? ¿Con qué cóctel os identificáis? ¿Y con quién de las chicas? La NSN dice que yo soy mezcla de las cuatro, eso no sé si es bueno o malo…

Mañana, estrenamos sección porque que los jueves sean tan mudos no es tan divertido. Espero que os guste.

Mañana más ;).

La niña sin nombre en facebook.

Lugares por descubrir: Luzi Bombón y los 32 del PNSN

22 de Abril. Día de la Tierra. Día de San Agapito. Segundo día del Festival de Cine de Málaga… Clausura de la convención de los Scouts en Madrid…

Pero ninguno de estos hechos son razones suficientes para mí como para ser protagonistas del post de hoy. El 22 de abril, hace 32 años nació quién me acompañaría a caminar por la vida, un tauro de los de manual de horóscopo, el que me regaña por ser bloguera/madre/trabajadora, el que repone los pañales de la NSN, quien se encarga de despertarla con un beso por las mañanas, la única persona en el Universo capaz de verme guapa recién levantada, el que aguanta mi mal humor cuando llego cansada a casa, intentando hacerme reír para olvidarlo; el dueño del mando de la televisión, mi futuro, quien me hace odiar el fútbol por saturación, mi opuesto en tantas cosas, la persona que me verá envejecer, quien me empuja a lo positivo si me hundo, quien me ayuda a levantarme si me caigo, el PNSN, el que todos los días me dice que me quiere, con quien he pasado los 9 años últimos de mi vida, la persona con la que me perdería al fin del mundo… Pero como la NSN aún es muy pequeñaja para andar por la vida de independiente, un TOM TOM (me hace mucha gracia este nombre) ha sido mi regalo… Que por ahora perdernos, lo que se dice perdernos, no nos viene muy bien. Sí, lo sé, poco original, ¿no? Pero a él le ha encantado.

Además iba acompañado de una tarjeta muy molona, del taller de Washi Tape de ayer con La Noa y Madresfera, del que os tengo que contar (lo pasamos genial y el taller fue chulísimo). Quedó bonita, ¿verdad?

Y para celebrarlo he tachado un lugar de mi lista de “lugares por descubrir”. Con nombre, propio de una película de Almodóvar, Luzi Bombón es la brasserie moderna en pleno Paseo de la Castellana. Del grupo Tragaluz, del que también es el Bar Tomate, sitio de mi lista de top favoritos.

Así que: ring ring... Mesa para dos y un carrito, que la NSN no se pierde ni una y desde su maxicosi ha sido espectadora de primera fila. Para ir con bebés, pues no está muy apañada la cosa, todo sea dicho. La NSN era la única persona menor de 18 años del establecimiento pero, oye, ella tan contenta. El espacio es bastante amplio, así que cómodos si que estábamos, pero a la hora del cambio de pañal nos tuvimos que apañar en la taza del váter. Pero la NSN como es una niña aventurera se lo pasa pipa con estas cosas.

Es diáfano con mucha luz, que entra por las cristaleras que dan al paseo de la Castellana. En ese lateral, junto a los ventanales, nos hemos sentado. Genial porque había mucho espacio para el carrito, para darle el bibi y no molestar. Si queréis ese sitio, decidlo al reservar.

La puerta de entrada chulísima, ¿verdad? Se entra por la Calle Rafael Calvo, esquina a La Castellana.

El sitio es muy agradable. Hay mesas con sofás y otras con sillas. Los camareros parecen médicos o personal de laboratorio, serios como los que más y ataviados con batas blancas impolutas. La cocina abierta y la comida riquísima. Casi todo a la brasa. Hay también un fish bar, con marisco, ostras (que no me gustan), que tiene una pinta estupenda. Aunque nosotros hemos optado por el chuletón, que era el cumple del PNSN y él tenía que elegir.

* Reflejados en el cristal el PNSN y la NSN…

Como era la primera vez que ibamos, hemos pedido a la aventura, pero hemos acertado, quizás porque todo estaría buenísimo. De entradas, este arroz salvaje (como la NSN por las noches) con salsa de mostaza. Que estaba que quitaba “el sentío”.

Y alcachofas fritas buenísimas. A mí es que las alcachofas me gustan de todas las formas. Es de las pocas cosas que sé hacer y de varias formas jaja.

*Aquí la NSN a la espera annsiosa del chuletón, que para algo se ha despertado de su sueño de bella durmiente.

Y aquí el chuletón, auténtico manjar. Para acompañar hay muchas cosas para elegir. Nosotros hemos optado por las verduras a la brasa y por las patatas fritas ñam ñam.

La comida espectacular. Original, pero sin ser cocina de vanguardia, de la de sabores rarunos y nitrógeno espumoso. Materia prima riquísima y la mayoría cocinada tan sencilla como es a la brasa. Otro día hay que ir a probar los arroces al carbón, que tenían una pintaza.

Será de deformación profesional o no, pero no hay sitio al que vaya que no mire las cartas y estas eran bastante chulas. Madera (lámina de chapón) troquelada a láser con el naming del restaurante, tanto en la de comida como en la de postre, esta última sin soporte de madera de apoyo. Y con hojas que se unen con ganchos de metal, para facilitar el cambio de carta, sin coste añadido.

* Aquí podéis cotillear precios. No es barato pero tampoco excesivo. Para celebrar algo especial un día…

Y dejándome llevar por la recomendación que me habían hecho: tarta de chocolate y dulce de leche. Pecado divino. Bocati di cardenale… Sin palabras… De esas tartas que te engordan con sólo mirarlas, pero que no olvidas nunca ni tu celulitis postparto tampoco. Pobre NSN, me ponía cara de: “Yo también quiero mami”.

¿El ambiente? Pues me lo imaginaba en plan chic/cool/ chachi molongui/ osea de la muerte… Chicas salamanquesas de bien, de pelo largo-liso-rubio, chaquetas belstaff y bolsos Louis Vuitton, cara de nomemiresqueteescupo… Nada alejado de la realidad, pero unido a un famoseo un tanto casposil. Cari Lapique, Eduardo Zaplana, el ex de Simoneta Gómez Acebo… y una mesa con dos parejas de señores, que parecían Il Padrino y su séquito porque todo el que entraba, si era de merecer, pasaba por ella (que estaba al lado nuestro) a saludar, hablar de sus últimos viajes y proyectos y decirles lo que le querían y estimaban. En fins…

Así que lo hemos pasado en grande en el día de cumple del PNSN. Ahora para terminar el cumple, me esperan con ojos tristes un montón de ropa arrugada por planchar… ¡Ays! Corto y cambio, que me dan las 2 de la madrugada con la vaporeta.

La niña sin nombre en facebook.

Big Ideas: NSN, Miss agente especial

“Una gabardina, gafas oscuras, cámara de fotos, moleskine, la NSN en la mochila o en el carrito y listas para lanzarnos a las calles de esta ciudad, llena de planes secretos. Antes de que fuéramos dos, existía una ciudad invisible*, repleta de lugares inimaginables, que se iba ampliando y ampliando. Ahora se dibujan mapas nuevos que descubrir en compañía de La niña sin nombre. Y aquí estaremos, encantadas de compartir nuestras misiones especiales como agente Mammaproof”.

*Al pensar en el texto que me pidió Mammaproof de presentación no pude más que recordar un libro que cambió hace unos años mi manera de vivir la ciudad y caminar por el espacio y el tiempo: Las Ciudades Invisibles, de Italo Calvino.

Antes de ser madre, una piensa que el mundo se te reduce… No puedes ir al cine, no puedes ir al Teatro, a algunos restaurantes, de cañas a lo loco… Es verdad que hay sitios que se tachan de tu lista de Lugares por descubrir por un tiempo, sobre todo, si no tienes familia a menos de 540 km. y si eres de las que le gusta llevar su bebé a cuestas. Pero, a cambio, se te abre un mundo de posibilidades. Tienes que planificarlas mejor y las salidas de casa se hacen, a veces, complicadas… Que te ves con la niña vestida, peinada, el carrito en la puerta, las gafas de sol puestas y, de pronto, emergencia y vuelta a empezar. La verdad que es una suerte para ser madre vivir en una ciudad como Madrid y aquí quiero ir compartiendo mis descubrimientos. Y si encima es vestida de amarillo y negro, como agente especial Mammaproof, mejor que mejor.

Desde que comencé en esto de la blogsfera, me encantó el proyecto de estas chicas. Y esta semana nos han anunciado que ya tienen la Guía de Barcelona, como sabéis, para papás inquietos. ¿Eres uno de ellos? Que no te conformas con ir al parque los sábados y los domingos, y con el paseo rutinario por el barrio. Pues a por la #Ruta Mmmp. La NSN tiene un poco de sangre catalana, así que está deseando tener una en su poder para escapar a tierras paternas a perderse por la ciudad de su Avita en busca de planes secretos…

Enhorabuena Mammaproof!!!! Desde aquí, seguiremos pintando la ciudad de amarillo.

Vestida de amarillo y negro, cual abeja maya, la NSN y una servidora esperamos que llegue pronto la guía de Madrid. Mientras compartiremos nuestras aventuras como espías de la capital.

* Qué guapa está la NSN de amarillo y negro.

La niña sin nombre en Facebook.