Historias para no dormir: LA LISTA

Me he pasado el fin de semana haciendo listas, listas para el bebé del Hada Madrina. Toda una juerga.

La semana pasada me llamó al borde de un ataque de nervios, mientras controlaba sus náuseas matutinas, diciéndome:
– Necesito que me hagas LA LISTA.

Unas horas después, la abuela desde tierrasanta me presionaba:
– Tienes que hacer LA LISTA.

Y yo que creía que por tratarse del segundo bebé en la familia, todo sería más relajado. Quedan 4 meses y ya estamos con las prisas. Pues no. Con más presión que en una presentación a cliente, comencé con LA LISTA.

Mi Alzheimer prematuro me ha hecho olvidar que un día tuve un recién nacido, pero me esforcé por empezar a recordar. Lo de LA LISTA es muy curioso, visto con la experiencia de #malamadre. Mi pobre hermana (como todas las embarazadas primerizas) piensa que una vez que des a luz, la vida se paraliza, los supermercados y las farmacias cierran para siempre y tienes prohibida la salida al exterior, porque TIENES UN BEBÉ y eso da pavor… Así que necesitas agenciarte con todas las gasas, discos de leche, sueros, botes de Mustela y compresas de maternidad que encuentres por el camino.

Lo peor no es eso, lo “más peor” es que arrasarás con todos esas cosas que nunca usarás, pese a que tu hermana te diga “son chorradas”. Eres primeriza y quieres caer en comprar:

– El termómetro de bañera más bonito, porque cuando el bebé esté llorando a grito “pelao”, tú sacaras el termómetro con forma de flor, que flota en el agua, lo pondrás dentro de la bañerita y la templarás hasta conseguir los 24 grados perfectos para su cuerpecito. “Pues no, con la mano y vas sobrada”.

– El sacaleches más potente del mercado. ¿Qué vas a dar pecho? ¡Qué más da mujer! ¿Y si no puedes? ¿Y si tu bebé no succiona y necesitas ordeñarte? Recuerda que las farmacias, cuando tú des a luz, habrán desaparecido de la faz de la tierra y entonces ¿qué harás? Además, probablemente el sacaleches no lo uses aún, pero qué gusta tenerlo todo, todo y todo.

– Un biberón, o dos o tres, por si las moscas, que dos años después seguirá intacto porque tu bebé llevará en los genes como la NSN (y no es un mal de ojo) repudiar los biberones buenos, carísimos con sistemas anticólicos y tetinas siderales, y moverás cielo y tierra hasta dar con el más básico, el de toda la vida, que será el que le guste… Y para llegar a ese día pasarán meses, pero, recuerda: “hay que tenerlo TODO”.

– El bolso del hospital. Ese oscuro objeto de deseo o terror con el que sueñas desde los dos meses antes de LA FECHA. Que sueñas que te pones de parto y no lo tienes listo. Crees, alma cándida, que ponerte de parto será de repente y tendrás que salir corriendo y sólo tendrás un microsegundo para coger el bolso y salir pitando, como alma que lleva el diablo. Luego, cuando te enteras que te puedes tirar con contracciones una semana y acabar yendo al hospital hasta 3 veces, antes de que te ingresen, te das cuenta de que si no hubieses tenido preparadísimo el bolso, al menos te hubieras calmado los nervios haciendo algo. Pero “el bolso es de vida o muerte. Ese que utilizas ese día y ya…”.

– Un camisón abierto por delante. Ahí llegaras con tu lista hecha de los cursos de preparto… Porque seamos realistas hermana, de la mía pasarás y te harás una paralela, clandestina con aquello que crees imprescindible. Y escribirás: camisón de hospital… Y te debatirás entre el salto de cama y la bata de transparencias para dar el cante en el hospital o moverás cielo y tierra, en busca de uno decente de algodón, cómodo, pero mono, para no asustar al personal, que ya tus ojeras ese día hablarán por sí solas. Luego llegará el día y te darás cuenta que el camisón del hospital, ese que te está enorme y que te deja las tetas fuera, es mucho más cómodo, más práctico y, total, atractiva no te vas a ver con nada.

Podría seguir aburriendo al personal con consejos prácticos como lavar y planchar TODO o dejar el congelador lleno de comida preparada, pero lo haremos en fases, según me vayas preguntando. Lo último hermana: LA LISTA se va a componer de CUATRO LISTAS, ya puestos, estoy que lo tiro.

LISTA 1) La lista de cosas que tu querido bebé suertudo (y tu economía más) heredarán de la primogénita. Ropa por doquier, todos los utensilios realmente imprescindibles para tu supervivencia, entre ellos, las estrellas son: la hamaca y la minicuna.

LISTA 2) La lista de cosas que tienes que comprar porque no se heredan: discos de leche, gasas, arsenal de pañales, toallas, etc., etc.

LISTA 3) Las cosas que tu madre te va a comprar aunque ya las tengas de la lista 1. No vamos a luchar contra los elementos, ahí déjate llevar.

LISTA 4)  La lista negra, compuesta de esas cosas que no te servirán y que te comprarás sin mi consentimiento.

Dios nos pille confesados.

Stressed Woman Doing Many Tasks

* Os dejo que tengo que seguir con LA LISTA, buenos LAS LISTAS.

La niña sin nombre y su primo/a que está al caer.

Suspiros de amor: por los días bonitistas

Hay días negros, días grises y días llenos de color, que se llenan de luz con cosas bonitistas que pasan. Y hoy es uno de ellos.

Los viernes ya llevan ventaja de por sí, por lo que suponen, pero más si comienzan con un POST como el que me dedica el blog de los bonitismos mucho más. Recibir un correo de alguien que no conoces, a quien le gusta lo que haces y que quiere hablar de ello en su precioso blog, es para no poder quitarte la sonrisa de la cara durante horas y días.

Para empezar el DIA no está nada mal, ¿no os parece?

Además hoy es especial también por algo más. Hoy cumplen 10 años de casados una pareja muy especial. De esas que después de diez años, siguen volando juntos y lo celebran por todo lo alto. Ella es encantadora y quien la conocéis, pensaréis igual que yo, es la mamá más molona de la red.

Cuando me escribió para contarme su idea, una de tantas otras que me ha contado, me encantó. Porque ella es fan number one de las #biutifulzin. Quería una para ella y otra para su marido con motivo de su aniversario. Deseando estoy que me mande la foto de cómo quedan en su habitación. Mientras esperamos que eso llegue, os dejo con ellas:

NSN_lamina_mimamamemola

 

* Ahora que me doy cuenta, he puesto la lámina anterior, donde al papá molón le puse los ojos azules, creyendo que era el culpable de los ojazos de su hijo… Perdonenme pero a estas horas ya no me da la vida para cambiar el montajillo ;). En la foto de abajo sale con los ojos tipical spanish… 

Le dedico este post a ella para que pase un día precioso y siga con esa sonrisa 100 años más.

Aprovecho para daros las gracias a todos los que pensáis en mis #biutifulzins para momentos tan especiales y que hacéis del día a día un lugar para no dejar de soñar. Os dejo que tengo que laminar…

La niña sin nombre. 

Diario de malamadre: me gustan los feos

“No, PNSN esto no va por ti…”.

No voy a hablar en todos los posts de ti, aunque sé que, aunque pongas el grito en el cielo cuando lees que te nombro, en el fondo te encanta.

Siempre hay una excepción que confirma la regla. Y tú eres guapo y guayabero. Pero hasta encontrarte a ti… Ayyy hasta que te encontré a ti. Estoy ya como las ancianas, recordando mis amores pasados, aquellos pasajeros, que te obsesionaban y cuando se los presentabas a tus amigas no lo podían entender… Eran interesantes, tenían su aquel, pero para ellas todos eran feos.

Bueno, una vez tuve un novio guapo. Guapo, guapo de verdad. Guapo de los que te tienes que pellizcar. Guapo de los que presentas a tus amigas y dicen: “joder qué tío ¿no?”. Y eso pues no es bueno, no y no… ¿Dónde te deja a ti eso? ¿En ser la fea de la pareja? Pues como que eso no mola. Pero eso te das cuenta con 30, no con 20. Con 20 te enamoras, te obnubilas y te dejas llevar. Te vas de viaje con tu amiga al fin del mundo por él, te escribes cartas de amor y te ciegas… Hasta qué un día te dice: “bonita, si te he visto no me acuerdo”. Se te derrumba el mundo, lloras con el corazón “encogío” y te imaginas siendo la tía solterona para toda la vida. Recuerdo el día que me mandó a tomar viento,  yo estaba en casa llorando desdichada y mi madre entró por la puerta en ese momento, la pobre pensó que me pasaba algo grave. “Pero, mamá ¿hay algo más grave?”.

Desde entonces le puse la cruz a los guapos y me dije: “feos venid a mí”.

Feos con personalidad, de los que conectas por algo, que tienen una belleza distraída diferente. Y no sabes muy bien por qué, pero para ti no son feos, ni mucho menos, son encantadores, con sex-appeal y embaucadores… Algún día podemos hablar de los encantadores de serpientes, eso es tema a parte y más escabroso.

Gracias a Dios la vida me puso en mi camino al PNSN con su porte y su sabiduría y me sacó de las garras de un mundo amoroso demasiado complicado para una mente enajenada como la mía.

Y pensaréis: ¿a qué viene hablar hoy de esto? Además de porque los jueves ya estoy delirando, se debe a algo tan simple como que me he enterado de que un feo, bajito, con gafas, que toca el clarinete y tiene voz de pito está estos dias por el Circulo de Bellas Artes con un ciclo de cine. Seguro que estabais al tanto. Daría uno de mis libros de diseño, de edición especial con encuadernación japonesa, por pasarme el fin de semana sola (sí, sola) en esa sala viendo sus obras maestras. Y él es feo, pero un feo de los que me podría enamorar… Aunque sólo un rato.

annie-hall

* #suspirosdeamor por esta pareja.

La niña sin nombre y que vivan los feos.

Historias para no dormir: el fin de los días

Estos días he estado al borde de la muerte. He visto la luz al final del túnel. Ya me imaginaba yo firmando un triste testamento para dejar a mi descendencia una hipoteca y algún anillo barato, tirándome en puenting para hacer algo arriesgado antes del día final, preparando un entierro biutiful, lleno de coronas de peonías rosas, pompones más rosas y galletas de colores, y dando en adopción a la NSN, con la mano en el pecho jurando que tendrá un buen futuro…

¿El PNSN quedarse a cargo de ella? También cayó en las redes de la enfermedad…

Cuando el PNSN se pone malo habla menos aún de lo habitual y ya es difícil. Te mira desafiante como si la culpable de sus males fueses tú. Durante sus días de convalecencia hace alguna mueca y se escucha a lo lejos algún gemido, se desplaza por Truman silencioso con pasos cortos, casi levitando. Tiene un método de recuperación que siempre cumple: la enfermedad en cuestion da igual, él cuando está malo se obsesiona con meterse en la cama, taparse hasta las orejas y sudar, sudar mucho, como un cochinillo. A principios de vacaciones se puso malísimo y con 35 grados se tapó con un edredón y con una manta de pelo persa. Yo no podía ni preguntarle como estaba, por miedo a que me echara una mirada del mal. Pero a la mañana siguiente, después de perder dos kilos bajo esa manta, ya era otro, estaba recuperándose.

Los hombres se toman las enfermedades muy a pecho, las interiorizan de una manera extraña. Sin embargo, nosotras cuando estamos malas (que me gusta generalizar) somos ángeles caídos del cielo. Llevo dos días arrastrándome por la vida, sobreviviendo en la agencia no sé cómo y metiéndome en la cama a las 9 de la noche. Y yo tengo que estar muy mala, mala a morir, para meterme en la cama a esa hora… El primer día fue el peor. La NSN se acercaba a mi lecho con cara compungida para darme besos de despedida, un adiós prematuro pero necesario. Alternaba sus besos con paseos al salón para traerme libros, quería escuchar mi voz leyéndole por última vez a su Pepe o a su Lulú. Al rato me cogía la mano, intentando, en un esfuerzo desesperado, que saliese de la cama para atender sus necesidades lúdicas. Sin éxito alguno, me abandonaba y se iba con su padre.

Pero yo por muy mala que esté, no me callo, no, al revés, yo me quejo. Pero porque me da la sensación de que si no me quejo me dejan morir sin pena ni gloria. Y yo no quiero una muerte triste, en soledad, quiero una muerte sufrida, acompañada y vivida.

Penurias a parte, está intoxicación, virus maligno, mal de ojo o como queráis llamarlo me ha venido que ni pintado para sentirme como una pluma. La dieta a base de esa bebida que la gente sólo compra cuando está al borde de la muerte (Aquarius) hace su efecto y se me está quedando un cuerpecito que ni antes del embarazo. Eso sí a la cara no me miren, que doy miedo.

Rosalind Russell and Robert Donat in The Citadel

* A mi señor Doctorsito, que dista mucho del de la foto, algún día le dedicaré un post, se lo merece. Él me mira con cara de indiferencia, mientras yo le cuento que esta vez sí que es el fin. Pese a su frialdad ante mis males, es compasivo y si yo le dijese que me chute morfina, lo haría, lo sé, le delata su Parkinson y sus ronchas. Es una copia mejorada de Chris Peterson en Algo pasa con Mary. Con cara de pena he conseguido que me repita un análisis de hace un par de meses. Pero yo no me fío de que esto sea un virus, me temo lo peor.

La niña sin nombre y sin madre.

Historias para no dormir: guerra de almohadas

Siempre he hablado en sueños. Bueno lo que se dice hablar, no, más bien murmurar, decir palabras inconexas, que no las entiende nadie y que le dan un susto de muerte a cualquiera que duerma conmigo.

A veces sólo se queda en eso, otras veces voy más allá, en un acto de enajenación y actuó en la penumbra, dándome más miedo a mí misma que al PNSN.

Antes de anoche me desperté con un sobresalto de:

– Joder, ¿qué haces? – frase entonada con “un amor celestial” por parte del PNSN.

Sin darme cuenta había reptado por la cama hacia la izquierda, lugar del PNSN, le había empujado y quitado la almohada de un tirón seco.

Aclaración: dormimos con almohadas separadas, una de esas decisiones importantes en tu vida. Normalmente, cuando me acuesto, me quedo un ratito durmiendo con almohada, luego la estrello contra la pared o el suelo y duermo plácidamente boca abajo y sin almohada. Así que la almohada que le quité era la suya, sí. 

“Hombre, PNSN, esas no son maneras de despertar a una medio sonámbula… Hay que despertar con cariño, un abracito, un achuchón, un quéséyo…”.

Pues ahí que nos metimos en una discusión absurda a las 4 de la mañana:

– Ha sido sin querer. Estaba dormida, que pareces tonto hijo (léase “tonto” con amor incondicional).
– Sí, encima insúltame.
– Que no es un insulto…

(y bla bla bla…).

En fin… El caso es que para una noche que tenemos la suerte de que la NSN no me llame a grito limpio, nosotros a fastidiamos.

A la mañana siguiente, mi Alzheimer y yo no nos acordábamos del suceso (ya he dicho que soy medio sonámbula) hasta que vi el careto del PNSN. Mira que es susceptible este hombre.

Así que anoche, me acosté con el miedo en el cuerpo, concentrándome para que no se repitiese un episodio de tal índole y para tener la suerte de nuevo de que la NSN no se despertara. Pero parece que esta semana no es mi semana. ¡Ay! ¡Qué de disgustos me llevé anoche en sueños! El PNSN tenía doble vida, ¿qué digo? No era doble vida, llevaba a la vez 3, 4 o 5 vidas paralelas, ya hay que ser listo para eso, pensé yo y yo muy tonta. Yo vivía en el limbo hasta que un día lo descubrí y aquello eran tantas infidelidades que mi vida se desmoronó… Cuando me debatía entre coger las maletas y dejarlo solo, con la NSN claro, sin mirar atrás o hacer una lista negra de todas las pelandruscas que iban a morir… me desperté, con un mal cuerpo, mirando al PNSN con odio mortal y haciéndole jurar de camino al trabajo: “dime que no me eres infiel”.

“Te lo prometo amor…”. 

 

Kids Having a Pillow Fight

 

* La próxima vez, PNSN te declaro una guerra de almohadas…

To be continued.

La niña sin nombre en este post poco tiene que ver. 

Historias para no dormir: estilista en casa…

Como buena #malamadre que soy, al principio me afanaba en dejar los conjuntos de la NSN preparados la noche antes. Su conjuntito diario, sus zapatitos, sus calcetines y hasta sus complementos para el pelo. Todo colocado simétricamente sobre la cama como en esas fotos de diseño nórdico, que todo está perfectamente alineado y combinado. No hay ni un color que sobre ni una flor que falte.

Pero todo tiene una fecha de caducidad y eso me duró unos meses. A medida que iba creciendo mi estrés diario, todo fue más caótico, cogía lo primero que pillaba, pero, como personal shoppeor que soy, más o menos la niña seguía vistiendo decente, así los pequeños trumanianos malignos no dejarían de jugar con ella en el parque o en las zonas comunes.

En algún día de descuido o cansancio extremo dejé esa tarea en manos de Miss Nicaragüense, pensando: “es una chica joven, la ropa de la NSN es la que es, así que no será tan difícil, otra cosa sería si fuese ella quien la comprase…”.

Así que le fui cogiendo el gustillo a quitarme otra tarea de mi mochila pesada. Al principio parecía que recordaba los outfits que yo en su momento le creaba o que simplemente le invadía la prudencia, pero todo se tornó oscuro en las últimas instantáneas que me mandaba de la NSN…

He buscado durante unas horas minutos en internet información sobre la moda en Nicaragua. Necesito comprender las influencias y patrones que sigue el vestir en esta tierra lejana… Tras mi estudio en profundidad, puedo afirmar que hay tres aspectos fundamentales en esta manera de comprender la moda, a cual más peligrosa:

> Es una moda colorista. Muy colorista, por no llamarla hortera. Claro que es ropa que la NSN tiene. Pero si tiene un vestidito fucsia y lo combinas con algo pastel o blanco puede funcionar que mi niña es así, tiene su punto atrevido, pero si lo combinas con zapatos rojos, rebequita azul turquesa y lazo verde oscuro… ahí ya la hemos liado. La NSN, la mayoría de los días, parece un árbol de Navidad de estos de polígono que llevan mil luces de colores. Se que es un crimen aquí en Truman porque atenta, sin lugar a duda, contra la salud visual de sus perfectos habitantes. ¡Ay! Pero es tan cómodo no pensar en la ropa de la NSN, bastante tengo con pensar en la mía. Así que aceptamos colorista como corriente de moda.

> Intemporal. No me refiero a que sus vestimentas no pasen de moda, no, sino que vale para todas las temporadas del año. En tierra lejana no hace frío y estos días de entretiempo son difíciles de manejar para todos, que así vamos vestidos, con chaqueta y sandalias… Para Miss Nicaragüense se convierte en ardua tarea. La semana pasada hubo días que me encontraba a la NSN con leggings gorditos y camisetas de cuello cerrado. La pobre mía, que es todo menos friolera, ha sudado la gota gorda. Pero bueno, esto malo, lo que se dice malo, no es, y al fin y al cabo a la NSN le viene bien quemar grasas saturadas. Aceptamos atuendos invernales en verano porque ayudan a mantener la línea (o a que te de una lipotimia, ¡Dios no lo quiera!).

> Insinuante. O la moda de las “pelagartas”. Aquí podemos entrar en el debate erótico – pornográfico tan recurrente. Una tarde de primavera llegué a casa y cuando subió Miss con la NSN vi este atuendo: pantalón corto y body, si body interior de los de encajito y tiranta fina. Mi cara fue para grabarla. Según Miss una madre trumaniana había decidido ella misma decirle a la NSN que hacía mucho calor y que se quitase la camiseta… Por aquí si que no paso, porque primero es esto y luego el día de mañana no habrá nada que hacer: faldas cinturón, escotes hasta el ombligo o bikinis para salir a la calle. La habremos perdido y será expulsada de todos los colegios trumanianos.

He tomado las riendas del estilismo de la NSN. Pero ya no hay vuelta atrás… Esta mañana le he dejado preparado un conjuntito cómodo, a la par que elegante para su mañana ajetreada de parque y paseo. Emocionada por recibir la foto matutina, se me han caído los palos del sombrajo. No había caído en la cuenta de que Miss Nicaragüense además de florista-fotógrafa-estilista también es peluquera. Y en esto Miss me llevas ventaja, no lo niego, pero tu visión de los peinados infantiles dista mucho de mis peinados diarios de “un cepillado y a correr”, como mucho un ganchillo para quitarle el flequillo de la cara o una coleta sencilla.

La NSN es la envidia del parque, sus peinados son de nota, ahora dos colas, ahora tres, ahora una arriba y otra abajo, ahora de lado… Porque las niñas trumanianas que no salen de su raya al lado ven a la NSN como la personificación de lo exótico y eso siempre crea recelo. Estoy temiendo que le crezca el pelo y comencemos con las trenzas de espiga y los moños italianos…

El caso es que a la NSN se le ve feliz… Mientras tanto yo he tomado dos decisiones fundamentales para el buen transcurso de nuestras vidas:

> El año que viene la NSN irá a colegio con uniforme. Porque una cosa es ir al parque así y otra al colegio.

> Esta semana me la llevo a la peluquería… Hay que quitar pelo para evitar el trabajo laborioso de Miss, aunque no se le pueda poner puertas al campo…

1930s 1940s Girl Playing Dress-Up Looking At Herself In Hand Mirror

* Pues yo me veía más guapa de colores y enseñando un poquito el escote… Mamá está obsesionada últimamente con los tocados, ¿tú qué dices?

La niña sin nombre a la última. 

Diario de malamadre: tardé en olvidarte…

lo que duran dos peces de hielo
en un güisqui on the rocks,

En menos de una semana, la familia sin nombre ya está totalmente adaptada a su horario trumaniano. Somos rápidos, ni atisbo de lo que era la vida sureña. A disciplinados no nos gana nadie, pero en Truman la vida es así, el toque de queda es estricto y poco podemos hacer.

Miss Nicaragüense ha cogido las riendas de nuestras vidas, gracias a Dios, y la NSN se ha convertido de nuevo en un ser rutinario, alienado, que duerme siestas de tres horas y no se salta ni una comida. Gloria bendita. ¿Las noches? Esto ya es otra cosa… siguen el mismo patrón de conducta para que malamadre se vuelva loca. Un día duerme bien, otro no, un día no se le escucha en once horas, otro día es una fiesta… Por ahora lo sobrellevo, dame un par de semanas más así y el PNSN me irá buscando hueco en San Juan de Dios de tierrasanta.

Debería estar feliz, pero no negaré que yo esperaba un poquito de dolor por parte de la NSN.

Tampoco quería yo que la NSN se tirara días llorando por la separación de su madre, pero después de tres semanas de intensidad alta media al menos una lagrimita, un “Noooo, mamá. No me dejes con Miss Nicaragüense. Con ella la vida no es igual…”.

Vale. Eso me hubiese hundido, bueno no tanto, pero si preocupado y hubiese cuestionado la vida que le da la floristera-fotógrafa, ahora estilista (esto lo tengo que contar en un post, que no se me olvide), pero al menos un recibimiento, uno sólo, por la tarde cuando una llega abatida a Truman. Imagino a la NSN corriendo entre la hierba mojada de las zonas comunes, con una flor cortada en la mano, para tirarse sobre mis brazos y fundirse en un eterno abrazo. Al menos un “hola mamá, te he echado de menos. Sin ti los días no tienen sentido”.

“Pero NSN,  ¿ya no echas de menos tierrasanta, los paseos del shérif, los cariñitos de la abuela, los juegos de la avita, estar junto a tu #malamadre viendo la vida pasar…?”. La adaptación de esta niña me da pavor… Abandonarla a los 4 meses ha producido en ella una frialdad pasmosa. La veo independizada en diciembre, cuando cumpla los dos años y se de cuenta de que tiene que seguir su camino.

Así que, pese a que me hubiese gustado dramatizar un pelin, llevarme las manos a la cabeza y gritar desesperada en el balcón de Truman: “¿Por qué yo? ¿Por qué yo he merecido tal vida?”, estoy feliz de este orden, de esta vida de tres, sin sobresaltos ni visitas inesperadas. Con comidas programadas y risas contadas, con telefonillos que no suenan y silencios que dan escalofríos, con una cocinita de cartón que huele a lata de atún y pizza del Mercadona. Pero somos felices, aunque no sé por cuánto tiempo. 

1960s Baby In Leopard-Spotted Tarzan Strongman Caveman Costume

* “Mamá, ¿qué dices que vas a contar en el próximo post? A mí me gusta los modelitos que me hace Miss Nicaragüense, soy la más fashion de Truman…