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Suspiros de amor: lunes de suspiritos compartidos

Desde qué empecé el blog (ya mismo hará un año, ¡qué fuerte!) me he planteado más de una, de dos, de tres… vaya, muchas veces, un timing con posts y sus fechas de publicación. Pero nunca lo cumplo, me propongo uno y no lo cumplo nunca, y otro y tampoco, y así siempre. Así que ya no me lo propongo.

Decido el mismo día qué voy a escribir. Eso de preparar posts y guardarlos y programarlos para que se publiquen ni lo pienso, ¿para qué?. Tengo mi propio modus operandi: escribo en el metro, de camino al curro y de vuelta a casa, termino por la noche y los publico en ese preciso instante. La mayoría de las veces soy una vaga redomada para pasar el corrector y así me va, corrigiendo faltas en posts de hace meses, vergüencita ajena, pero una es lo que es, con sus más y sus menos.

Esta organización germánica que me caracteriza hace que no cumpla mis propósitos blogueriles. Uno de ellos contaros las cosas que muchas de vosotras me encargáis y que me hacen tan feliz. Así que de hoy no pasa, una noche de suspiritos, para acabar bien el #lovemondays.

Antes de Navidad me escribió mamá Medusi, mandándome unas fotos de un Medusi de ojazos que me tiró de la silla, a mí y a la NSN, que estaba a mi lado, y que por un momento dudó de su amor incondicional hacia el pequeño gremlin. Quería que preparase unos recordatorios para su bautizo. Así qué nos pusimos manos a la obra y este fue, con su ayuda, el resultado:

la foto 1

la foto 2  la foto 4

la foto 5

La niña sin nombre lámina bautizo Gael

Me hizo una ilusión tremenda. Porque después de la experiencia con las láminas de baby frikerizo, me quedé con ganas de más bautizos.

Enero ha sido un mes lleno de cosas bonitas para mí. Y siguieron los pedidos, entre otros, de una niña que piensa que ¿para qué aprender a decir mamá o papá cuando lo que realmente te hace ilusión es decir «Aló»? Su mamá me pidió una lámina personalizada en la que no podía faltar baba, su osito negro inseparable y su pollito de amigurumi. Además el padre es un enamorado de las cometas, así que esta vez el globo volador dejaría paso a una cometa voladora, para que Olivia fuese realmente ella.

laninasinnombre_lamina_olivia

Son de esos pedidos que me hacen suspirar, por el e-mail tan cariñoso que me envían y por la ilusión con la que me las piden. Ilusión tremenda la que me hizo, recibir un mensaje de Cruz de entremadres, pidiéndome una lámina como la de Veronika, pero donde la protagonista fuese Martina, la hija de su inseparable compañera en el blog. Me mandó unas fotos preciosas de Martina y así quedó:

laninasinnombre_martina

Espero que os hayan gustado. Laminando la vida sabe mejor… Larala larala… Y cantando me voy a la cama, que doy por acabado este lunes lunero.

P.D. Sí, otro de los propósitos es no hacer las fotos con el Iphone. ¡Ay! Lo pensaré mañana…

La niña sin nombre laminando.

Suspiros de amor: ser parte de momentos muy especiales

Este mundo 2.0 es cuanto menos curioso, no me lo negaréis. Yo aún no lo asimilo. En menos de un año me han pasado cosas de mequedemuertaenelsitio. Sí, que la intensidad es tan intensa (valga la redudancia), que yo, para hacer gala de mi extremismo, he pensado más de una y más de dos veces en cerrar el chiringuito porque medalaganaypunto. Luego una habla con alguna muy listilla y se relaja, se aleja, lo ve con perspectiva y valora lo que le aporta La niña sin nombre y este universo paralelo al que dedico tiempo, ilusión y ganas. Y claro, pues como cuando pasas una resaca de las malas, todo vuelve a su ser y la calma llega.

Seguro que entendéis sin darle más vueltas a lo que me refiero. Además para mí La niña sin nombre últimamente me permite formar parte de momentos muy especiales de algunas de vosotras. Y eso es increíble ¿o no? Es lo que me ha pasado con dos blogueras que hace unas semanas me escribieron para que les hiciera algo especial. Si es que para ser tierno no hay sólo que parecerlo (cuña publicitaria 2).

La primera fue Kina de Cartas a Hermes. Me escribió un mail muy cariñoso, pidiéndome una lámina para sus dos peques. Quería reflejar el cariño que se tienen, pese a estar peleando por los libros y juguetes a diario. Me mandó fotos de Sofía y Jorge, a cual más remono. Y me dejó libertad para hacer lo que quisiera, ella quería que fuese sorpresa. Pero al final con su ayuda, este fue el resultado.

Me encantó su respuesta: «Son mis niños vistos por la NSN». Deseando estoy que me diga que la tiene ya colocada en un lugar especial. Si lo piensas es genial sentir que algo que es parte de ti forma parte del universo de otra persona. ¡Hoy le ha llegado la lámina!

La segunda sorpresa vino de mamá frikeriza. Quería que hiciera unas láminas muy especiales para su pequeña. Para el bautizo que celebró el sábado pasado. Fue genial. Ella me mandó unas fotos chulísimas de la pequeña, ¿a que son preciosas? Así que fue fácil hacer algo bonito. Cada lámina iba personalizada para los invitados y tenía distinta foto. Y mamá frikeriza las enmarcó con mucho cariño. Me encantaría haber visto la cara de los invitados cuando la recibieron.

Lo mejor de estas oportunidades no son sólo el resultado final, sino que conoces gente que se entusiasma con lo que haces y te lo demuestra. ¡Ay! ¡La lagrimica! Y luego me quejaré cuando me digáis que soy una blanda redomada. No, si me lo estoy ganando a pulso.

Y COMO SIGO DE CAMPAÑA… Mira que es cansado esto de hacer campaña ¡eh! Pues hoy he decidido que si me votáis aquí (número 19) y me dejáis un comentario con que lo habéis hecho, os enviaré un japicrismas a los primeros en hacerlo de los que tanto os han gustado made in La niña sin nombre. Y entre los que comentéis sortearé un pack como los que voy a dar para colaborar en el HanDay y en los premios madresféricos.

Un pack con tres japicrismas como estos:

y una lámina como estas puede ser tuya:

RÁPIDO QUE SÓLO QUEDAN 3 DÍAS. Sólo tenéis que VOTE aquí y comentar. Espero que participéis. Me hace mucha ilusión que felicitéis la Navidad con mis tarjetas navideñas.

Disculpen este post tan ñoño, pero quería compartirlo.

La niña sin nombre se pasa la vida laminando.